Y
se repite la sinfonía, una y otra vez,
clin
clin, sonaba la persiana,
cloc
cloc, sonaba el aluminio de mi ventana,
ya
mudo parecía aquella, sólo se escucha el lloro.
Nadie responde al llanto,
nadie le da el pésame,
yo encerrada en la timidez,
los pájaros ocultos en los árboles
sin forma de romper aquella sinfonía
más llanto sonaba, más truenos nos regañaban,
en balde,
todos los pensamientos la lluvia ahogaba.
Las
nubes pitonisas ya profetizaban
la
pena y el mal que se acercaban
sigilosos,
ocultos en la simpleza
de
la monotonía del quehacer.
Se
admiran pájaros,
se
admiran artes,
naturales
o artificiales,
sólo
apariencias,
la
verdad es inmutable.
¡Qué
bipolar es la Primavera!
que
llega con sol y flores,
con
adornos y amores
esperanzas
y sueños de verano,
para
luego servirnos las premoniciones
de
las despiadadas nubes
que
en mueca chispeante nos avisan
de
truenos y centellas.
Sigue
ella llorando,
ya
se lo habían dicho,
desde
la semana pasada
nublados, chispeos, el telediario
"esa
semana llovía,
ese
día llovía",
ese
mal augurio venía...
y
ella seguía repitiendo la misma sinfonía.
Elena Martín (Jelenmista)
Elena Martín (Jelenmista)
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