Dolor
seco en la garganta,
cruje en ruido sordo,
mi impotencia desosegada.
mi impotencia desosegada.
Los
ojos gruñen al polvo,
sanguinolentos rabian,
ante el hecho que ven,
ante las ojeras que les
acompañan.
sanguinolentos rabian,
ante el hecho que ven,
ante las ojeras que les
acompañan.
Cada
latido es un látigo
que hace jirones
las ilusiones, mi ego.
que hace jirones
las ilusiones, mi ego.
Y a
mansalva lloro,
arrepentimiento
y locura
y
amargura y pesadez
mezcladas
en un cóctel,
que
poco podrá quitar la pena
de
este entristecido,
alegre
corazón.
Elena Martin (Jelenmista)
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