domingo, 8 de mayo de 2016

¡Apresadle, apresadle!




Asesino de mi calma,
ladrón de mi alma.
¡Apresadle, apresadle!
Con ojos de azabache,
acecha sin disimulo,
sin riesgo alguno.
¡Apresadle, apresadle!
No se conforma con un botín,
necesita más de un comodín,
para su sucio juego.
¡Apresadle, apresadle!
Allá huye lejos,
con joya mía con joya tuya,
y viento fresco.

                                                                  Elena Martín (Jelenmista)

No hay comentarios:

Publicar un comentario