jueves, 29 de noviembre de 2018

Figuras polvorientas


El mayor terror, ser uno mismo
el mayor error, no serlo.


Cada palabra que olvidé
en cada rincón de la nostalgia
era para un adiós,
para una despedida inolvidable,
ahuyentar a la lumbalgia de la culpa.


Somos figuras polvorientas,
profetas desde lo incierto
atravesados por el ayer,
somos figuras polvorientas que
se desplazan acumulándose en vientos fariseos
que mueven, al contrario,
nuestros pies.


¿Recuerdas cuándo los espejos dejaron de reflejarte?
Ahí te volviste vampiro,
no de los que toman sangre,
sino de los que temen no verse reflejados
en ninguna parte.


No cavemos abismos en nuestras espaldas,
las vértebras críen malvas y nos impongan alas,
cuando la evolución nos dio la oportunidad de llevar la cabeza alta.


Desvanecerse,
somos figuras polvorientas
que se desplazan acumulándose
en atisbos de querer
avanzando con timidez,
tanteando en el miedo
una llave de luz.


Seamos aquellos niños de puntillas,
intentando alcanzar las Antillas,
pese lejos,
en el mapa de la curiosidad.


Jelenmista








miércoles, 31 de octubre de 2018

Microrrelato: Designio de la muerte


Muerto el guardavía en su seña del destino, quedaba yo, aterrorizada ante el preludio que la muerte anunciaba en el túnel, con su luz roja. Huí del siniestro tan rápido como pude, por el sendero que el aciago guardavía iluminaba en mis regresos. Los arbustos mutaron en tentáculos de espinos, atrapándome en un vórtice de desesperación que me impedía continuar. Entretanto, el túnel seguía cerca... y la luz roja, también. Este faro fúnebre, sin reparos, iba a por su siguiente víctima, yo.

Pies y manos ensangrentadas por las púas me hacían para los lobos una delicia. Me había entregado al miedo, pero este miedo era el que me mantenía viva. Sentía los aullidos en mi nuca, los colmillos en mi sien y los espumarajos en mis ojos. La luz roja focalizó su lumbre en mi lado izquierdo y así, como favor, la muerte indicó a las fieras donde habían de morder para no sufrir.


Jelenmista

lunes, 17 de septiembre de 2018

Discusión



Tus manos teclean la madera

como aquellas computadoras eternas,

intentando yo descifrar el morse de tus yemas,

al otro lado de esta mesa que,

sin ser presidencial parecía

una frontera de alambres y barreras.



Dos tablones de madera estaban

entre nuestra conformidad y disputa,

horizontales,

tú te mostrabas al fondo

con la furia de un sol de mediodía,

y el ocaso de un sol cansado de estar en el cielo.



Los rencores rajan la garganta,

como esos licores que dicen relajar las penas,

cuando quizá hacer la paz deba ser la única destilada.



Nos empeñamos en echar de menos,

pero se nos olvida echarnos de más.



Mientras en una ciudad aún dormida,

las montañas se esconden en las nubes de madrugada,

junto a los nombres que callan, y el eco despierta.



No te conviertas en la serpiente

que cierra el paraíso confiado.




Jelenmista





jueves, 23 de agosto de 2018

Ensoñación



José Luis Puche, Como nieve que baila




Allá anda sola con sus pensamientos,

en un tararear de una vieja canción,

las risas que duraron el tiempo

como la vela que se consumió,

esa juventud tan perecedera

fruta dulce que el tiempo pudre.


Allá anda sola con sus pensamientos,

rodeada de un halo gris oscuro,

delimitado su cavilar

como en un hoyo de único fondo.


Ríe, ríe, pero los de su derredor sólo se extrañan,

ella proyecta sus memorias en cine abierto,

nadie consciente como ella

la anécdota de aquel día de clase,

los mimos de su edad temprana,

el chiste del quiosco al final de su calle...


No, ella sigue riendo,

no se percata que la proyección de sus memorias

sólo podía revivirlas ella,

pues sólo son conocidos para ella

los desconocidos para los conocidos del ahora.


Ahora allá anda,

sola con sus pensamientos


Un silencio cruza sus memorias.


Jelenmista


viernes, 13 de julio de 2018

Nuevo Cisne de Piedra, Neuschwanstein

Dedicado a Ludwig II, "el rey de cuento de hadas"




Castillo del Neuschwanstein, "Nuevo Cisne de Piedra"


Se erige confundible con las nubes el Nuevo Cisne de Piedra, blanco como las almas puras de Wagner, en forma de fantasía medieval se presenta, como un caballero de nácar entre los Alpes.


Tenía dueño, pero éste quería ser igual de puro, igual de caballero, un rey santo adorado por todos atrapado en un sueño anacrónico, como muestra su castillo, aferrado a la frondosidad de sus bosques se ocultaba de su realidad, encerrado en él, en castillo y alma.


Ludwig, no tuviste cariño de padres pero atención de sirvientes, viviste rodeado de lujos y tuviste la oportunidad de edificar tus sueños a diferencia de los más realistas. 


No servías para rey, quizás para el mundo de Parsifal y el Grial, o sólo poder haber amado con libertad te hubiera desatado de tu corona, clavada en tu frente. Naciste agraciado pero la desgracia te deshizo, te consumiste en tu decepción y mal hábito, en el opio de tu corte, que entre ilusiones y guerras, te incapacitaron por tu mal hacer.


Otto, tu único hermano, convertido en perro por la locura, la misma que acabaría contigo y te apodaría “rey loco”.


Ay Ludwig, tu mundo se ahogó en ese lago, el mismo de las leyendas germánicas que tanto apreciabas, con tus ansias de cisne, pero ya estabas entregado a él desde el principio, sin corona, sin hermano, sin amor, siempre estuviste en ese lago condenado, y el canto del cisne...esa fue tu cuna.


viernes, 15 de junio de 2018

Respiré




Alicaídos,

repaso todos los vuelos memorables

que enaltecían mi ego,

pareciendo trofeos

de un estante interminable.


Justo en el filo de la acera,

en un arrecife de pensamientos

encallados,

una bengala ilumina mi ciego,

esperada, pero descartada...

mi salvamento

mi oxígeno


no quedaba nada en aquel instante.


Entonces respiré, 

respiré como si faltasen gotas en el mar,

respiré,

para recordarle a mis pulmones

que ni un desaliento más.


Jelenmista

miércoles, 23 de mayo de 2018

El tiempo no es largo

El tiempo no es largo
y me largo con el tiempo,
a cuestas con la vida
y con un suspiro me acuesto.

Todo pasa de repente,
como trenes,
trenes que no saben cruzarse
en las paradas de media tarde.

Tres pisadas en el día
con la noche a cuestas,
con una cruz invertida
y un genio de mil diablos,
recitaba la agenda,
dormida.

Tablones centinelas del tiempo,
que con extraño influjo
transforman humanos en vaporetas,
como vapores,
se esfuman los minutos.

La sensación de derrota asalta
la grava de tus inquietudes,
agachados, escondidos,
de la prisa que nos sucumbe.

El tiempo no es largo
y me largo con el tiempo,
a cuestas con la vida
y con un suspiro me acuesto.







Jelenmista

lunes, 30 de abril de 2018

Se busca ataraxia






La crisálida que nos rodea

se luce en el ego de un pavo real

que nubla las mentes

en la más densa bruma de mar.


¿No es cansado temer la luz de los comunes?

Permanecer en la sombra de los fuertes

pensando que a tus pasos el desastre te consume.


No seamos aquella rosa sin espinas

guardadas para sí,

y lo único que quedaba de sus heridas

eran sus pétalos de ardiente escarlata.


Pensamiento palpitante,

el cielo se mueve como esas sábanas mal trechas

tras una pesadilla,

salir de esa cueva no correspondida,

por fin ver el cielo que tanto pinté

en la angustia de sus humedades,

en la fuerza de crecer.




miércoles, 21 de marzo de 2018

Estoy maldita de ti


Los ángeles me preguntan porque estoy así,
en este infierno interno.

¡Seguid mi mirada
en este arroyo infeliz!
Estoy maldita de ti

Cuando los ojos no saben engañar
sueño con no coincidir,
pero cuando sucede
vuelvo a todo.

En esta atadura no quiero enojos,
tan sólo un faro que merezca mi barco.

Como los guardianes responsables
tengo la mirada recta
y la mano en el pecho,
y tú,
Cupido, táchame ya,
porque no pretendas deshacer
este castigo,
esta maldición.

Estoy maldita de ti








Jelenmista


viernes, 9 de marzo de 2018

Incertidumbre




Por esos pequeños trozos de vida,

esos arcoíris de aspersor


imprevisibles.


Soy como esa arquera que apunta

midiendo el viento sin dirección.


Encuentro historias inteligentes

contadas desde un sofá de lona,

una mente preocupada por el peso de

su cuello y sus anhelos,


vive esposada.


Y dirán que la presencia dirá todo,

mas no saben que es la ausencia

la verdadera medida del aprecio,

porque se puede estar mucho

y ser poco.


En medio de historias interesantes

viene el huracán de las dudas interminables,

y prefieres ver el mundo al revés

para no hacer las cosas a derechas.


Maldita la casualidad que te encadena

a creer en lo que renunciaste,

colocada de nuevo la pared con tus huellas.


Jelenmista



Fotograma Videoclip All I Want (Part 2) de Kodaline 

viernes, 16 de febrero de 2018

Carretera en noche

Mis ojos no acaparan toda tu vitrina, noche.

Tus lámparas blancas son demasiado amplias

para mi campo,

campo de estas cámaras miopes, noche.


Te atravieso, noche,

en esta carretera

flanqueada de mar de alquitrán por montañas,

ferias ambulantes por pueblos

destellos carmesí por burdeles.


En un submarino inconsciente voy,

donde mi cuerpo pesa poco,

mis pensamientos son lluvia

y mis deseos, nubes por formarse,

en un espacio sideral vacío, lleno de betún,

en un continuo ronroneo.


Hm...

                                                                   un ojo

                     dos ojos,

vuelvo a aquel asiento,

sobresalto de la radio viuda de señales.

Estaba despierta.


Miro la ventanilla,

me refugio en mi pecho,

sujeto mis manos,

clavo mis pupilas en las estrellas,

y sueño de nuevo.





Jelenmista

lunes, 1 de enero de 2018

Prometo




Prometo no hacer las mismas payasadas

que susurran y secuestran cada neurona cuerda de mi cabeza.


Prometo no cantar a la luna cuando esta no quiera,

no quitar a los lobos su amante serena.


Prometo no hacer enfadar al viento cuando grite de ira

porque bastante tuvo con aguantar mi pena.


Prometo agradecer a cada hoja que cubra mi camino

porque cuando sequen añoraré tenerlas.


Prometo que mi sonrisa no será un secreto

y nadie podrá callarla.


Prometo que el valor no será una opción,

daga empuñada con miedo

en la verdad tiemblo en usar.


Prometo que descubriré el simple misterio de despertar

y más agradecer tener ojos para verlo.


Prometo no desafinar en la ducha

aunque sé que si me ahogo sonará igual.


Prometo no afilar la hoja cuando la amenaza es inexistente

aunque mis prejuicios ladren miedosos,

porque del miedo nace la amenaza.


Prometo no crear mis propias tormentas

aunque una mente nublada tiene difícil soleado.


Prometo creer en el rostro que me desanimó

porque si bien somos humanos,

la misma piedra no se quitó.


Prometo aprender a no astillarme



porque los trozos de mí desprendidos no crecerán 
conmigo.


Jelenmista




Tributo de Edith Vizcayno a Adara Sánchez