Y me encuentro entre dos paredes de dudas
donde no encuentro puerta ni cerradura,
en un espacio estrecho ni indicado,
en esta incertidumbre mía.
El futuro es un inmenso horizonte
del que puedes perderte, pese a astrolabios
o brújulas, ¡hay tantas corrientes!
¿me arrastrarán a alguna parte?
¿Sur o Norte?
¿balsa o espuma?
Náufragos del horizonte somos,
sin balsa, sólo manos,
con intuición colona,
sin saber donde acabaremos
cavaremos aún así
para buscar el tesoro.
Pero es diferente en cada alma,
no hay más tesoro
que el azul del mar para un marinero,
no hay más luz...que hallar un porvenir certero,
en una sociedad llena de luces,
a cada cual más ciega.
Elena Martín (Jelenmista)
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