domingo, 21 de mayo de 2017

Elegía a Mike

Siguiendo mis andares iba,

cuando Destino abusaba de la vida de un poñuelo,

pobre se hallaba sin consuelo en el suelo.


Socorrido fue, pero con el sino fue,

salvación creí haber dado,

y al pobre pajarillo de nuevo había condenado...

pues lo hallé despeñado del tejado.


¡Vuela Mike, vuela!

En vida no pudiste volar de tu tormento,

por ello te llegó tu momento.


¡Vuela Mike, vuela!

Para mí tú siempre volarás en el cielo rojizo de mi corazón,

aunque la gravedad no me dé la razón.


¡Vuela Mike, vuela!

Pajarillo, ahora tus alas te llevan,


el viento, a ellas, anhelan.



Jelenmista