José Luis Puche, Como nieve que baila
Allá
anda sola con sus pensamientos,
en
un tararear de una vieja canción,
las
risas que duraron el tiempo
como
la vela que se consumió,
esa
juventud tan perecedera
fruta
dulce que el tiempo pudre.
Allá
anda sola con sus pensamientos,
rodeada
de un halo gris oscuro,
delimitado
su cavilar
como
en un hoyo de único fondo.
Ríe,
ríe, pero los de su derredor sólo se extrañan,
ella
proyecta sus memorias en cine abierto,
nadie
consciente como ella
la
anécdota de aquel día de clase,
los
mimos de su edad temprana,
el
chiste del quiosco al final de su calle...
No,
ella sigue riendo,
no
se percata que la proyección de sus memorias
sólo
podía revivirlas ella,
pues
sólo son conocidos para ella
los
desconocidos para los conocidos del ahora.
Ahora
allá anda,
sola
con sus pensamientos
Un
silencio cruza sus memorias.
Jelenmista
