y me largo con el tiempo,
a cuestas con la vida
y con un suspiro me acuesto.
Todo pasa de repente,
como trenes,
trenes que no saben cruzarse
en las paradas de media tarde.
Tres pisadas en el día
con la noche a cuestas,
con una cruz invertida
y un genio de mil diablos,
recitaba la agenda,
dormida.
Tablones centinelas del tiempo,
que con extraño influjo
transforman humanos en vaporetas,
como vapores,
se esfuman los minutos.
La sensación de derrota asalta
la grava de tus inquietudes,
agachados, escondidos,
de la prisa que nos sucumbe.
El tiempo no es largo
y me largo con el tiempo,
a cuestas con la vida
y con un suspiro me acuesto.
Jelenmista
