Y
los locos serán los únicos que rían
digan
los cuerdos mandatos de cobardes
si
cuando el fin del mundo llega,
a
sus miedos solo podrán aferrarse.
Sí,
el cielo se torna rojo óxido
y
parece que las noticias se quedan sin oxígeno.
La
lluvia ácida riega las malezas humanas y de la carne...
Sí,
¡el fin del mundo ha llegado!
Los
gobernantes prometen más que de costumbre
y
la hambre habla por diplomacia,
los
valores son para valientes
los
cobardes decidieron irse pronto.
El
tímido dice aquello que jamás quiso,
el
que quiso, finalmente ama.
En
estos minutos de caos se ordena
todo
lo que pudo hacerse
y
no se hizo,
lo
que era prioridad es mero,
mero panfleto al aire.
Jelenmista
