No me importa que la lluvia moje
si eso calma mi sed,
inunde los bajos ánimos
y acaben bozando.
Cale en mis huesos
y me elimine la identidad,
sea una con la tormenta
y convierta mis cabellos
en traviesos rayos que huyan.
Mis pies floten en el aire
en los trozos de cielo
que se formen en el suelo,
liberación de las ataduras terrestres.
Todos los pesares se volverán etéreos...
Jelenmista
